Los canelones de atún me recuerdan a los momentos en familia, con aromas buenísimo que inundan la cocina. De origen italiano, este plato emblemático pasó de aprovechar restos de otros platos a disfrutarse todo el año con rellenos variados.
El atún en conserva permite preparar canelones sin complicarte

El relleno de atún es una opción genial por su suavidad. Además en esta receta vamos a usar atún en conserva, por lo que la complicación es mínima. Este relleno con un toque de huevo cocido permite añadir un toque diferente. Sin olvidar el toque del queso gratinado y la bechamel. Sin duda es uno de los platos de pasta más reconocibles.
La mezcla de huevo duro y atún aporta una textura bein

Os explico cómo hacer canelones de pollo y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Pica la cebolla en cubos pequeños y los dientes de ajo en láminas finas. En una sartén añade un poco de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén dorados. Esto aportará una base de sabor muy rica al relleno.
Añade una pizca generosa de pimienta negra molida y ajusta la sal al gusto. Incorpora el atún y los huevos duros picados. Remueve bien para que todos los ingredientes se integren. Cocina durante unos 25 minutos hasta que se cocine bien.
Deja que este relleno se enfríe completamente.
Si necesitan cocción, hiérvelas en agua con sal durante unos minutos hasta que estén blandas pero firmes.
Escúrrelas y colócalas sobre un paño limpio para que no se peguen.
Comienza a enrollar desde el extremo con el relleno, como si hicieras un cilindro.
Asegúrate de que el relleno quede bien envuelto y que el borde final quede hacia abajo para que no se abran.
Engrasa ligeramente una fuente para horno.
Coloca los canelones uno al lado del otro, con la unión hacia abajo.
Comenzaremos poniendo una sartén al fuego con la mantequilla. Puedes usar una sartén o una olla, yo prefiero que sea una olla amplia para poder remover con las varillas de una forma más cómoda. Nada más que entre en contacto con el calor verás que se va a derretir rápidamente, por ello debes estar muy pendiente. Nada más veas que la mantequilla se ha derretido por completo podrás pasar al siguiente paso.
Cuando la mantequilla se haya derretido por completo, añadiremos la harina y comenzaremos a mezclar los dos ingredientes de forma que integren bien los dos ingredientes. Este paso es fundamental para obtener una bechamel perfecta. Cocinar bien la harina con la mantequilla asegura que la bechamel no tenga sabor a harina cruda, tenemos que cocerla bien y eso se consigue manteniendo al fuego la olla durante unos minutos. El fuego lo mantendremos medio-bajo, queremos cocer la harina pero de una forma lenta y segura. No queremos que se queme.
Mientras vamos tostando la harina, pondremos a calentar la leche para tenerla bien calentita. No es necesario que hierva, solo debe estar caliente y humeante. Este es un buen truco para que no nos salgan grumos.
Una vez que hayamos cocinado bien la harina, añadiremos de una vez la leche caliente y comenzaremos a batir con las varillas de forma enérgica para que se integre todo bien. La leche caliente va a favorecer el proceso en el que la mantequilla y la harina se disuelvan bien. De esta forma es mucho más complicado que se formen los indeseables grumos.
Mantendremos la olla a fuego medio y seguiremos removiendo con las varillas de forma que la bechamel vaya cogiendo consistencia y textura cremosa.
Ahora lo importante es alcanzar el punto deseado. Verás como al principio será una salsa muy ligera, pero a medida que vamos removiendo la bechamel va ganando en consistencia. Eso si, tienes que seguir con la olla a fuego suave. El calor y el movimiento harán su trabajo. Añadiremos el punto de sal a nuestro gusto. No olvides darle un toque de nuez moscada rallada y de pimienta negra molida. Estas especias le aporta el sabor característico de la salsa bechamel.
Volviendo a la bandeja de horno debes poner los canelones. Cubre la bandeja con una generosa cantidad de bechamel y termina queso rallado por encima.

Lleva al horno precalentado a 180 °C durante unos 20 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.