El puré de yuca es uno de esos acompañamientos que sorprende a quien lo prueba por primera vez. Muchos están acostumbrados al clásico puré de patata, pero la yuca aporta una textura diferente y un sabor suave que combina muy bien con carnes, pescados o platos vegetarianos. Es una raíz muy utilizada en América Latina, África y Asia, donde forma parte del día a día en la mesa.
Si buscas salir de la rutina del puré de patata, el puré de yuca cremoso es tu mejor aliado.
A lo largo del tiempo, la yuca ha pasado de ser un alimento básico en muchas culturas a convertirse en una opción interesante para quienes buscan variar sus guarniciones. Su puré es especialmente apreciado porque resulta muy saciante y tiene una consistencia cremosa que gusta tanto a niños como a adultos. Además, es una alternativa sin gluten de manera natural, lo que la hace ideal para muchas personas con restricciones alimentarias.
Con pocos ingredientes y una buena cocción, el puré de yuca cremoso se convierte en un básico de tu cocina casera
En esta receta vamos a preparar un puré de yuca paso a paso, sin complicaciones y sin necesidad de experiencia previa en la cocina. Te explicaré cómo pelar la yuca sin miedo, cómo cocerla para que quede tierna y cómo conseguir un puré suave, sin hebras y con buen sabor. La idea es que, cuando termines, sientas que puedes repetir esta receta cuando quieras, adaptarla a tu gusto y servirla con tus platos favoritos.
Os explico cómo hacer puré de yuca y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Tiempo de preparación
15 mins
Tiempo de cocción
30 mins
Tiempo de descanso
5 mins
Tiempo total
50 mins
Dificultad:
Principiante
Porciones:
4
Mejor temporada:
Adecuado durante todo el año
Ingredientes para hacer puré de yuca
1 Yuca (600 gr aproximadamente)
1Vaso Leche
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta blanca molida
Sal
Cebollino picado
Como hacer puré de yuca
1
Antes de empezar, ten a mano todos los ingredientes ya medidos. Esto te ayudará a cocinar con calma y sin prisas. La yuca suele venir con una piel dura y marrón; por dentro es blanca. Si es la primera vez que la usas, no te preocupes, iremos paso a paso.
2
Coloca la yuca sobre una tabla de cortar. Con un cuchillo grande y firme, corta los extremos. Luego haz un corte longitudinal en la piel, sin profundizar demasiado en la pulpa. Con los dedos o con la punta del cuchillo, ve levantando la piel y tirando de ella; verás que se desprende en tiras gruesas. Una vez pelada, corta la yuca en trozos de unos 4–5 cm. Si ves una especie de hebra dura en el centro (como una fibra), retírala, ya que puede resultar incómoda al comer.
3
Coloca los trozos de yuca en una olla amplia y cúbrelos con agua fría. Añade una pizca generosa de sal. Lleva la olla al fuego y, cuando el agua empiece a hervir, baja un poco la intensidad para mantener un hervor suave. Deja cocer la yuca entre 20 y 30 minutos, hasta que al pincharla con un tenedor se hunda con facilidad, sin resistencia. Si aún está dura, sigue cociendo unos minutos más.
4
Cuando la yuca esté tierna, apaga el fuego y escúrrela con cuidado en un colador. Es importante dejarla unos minutos para que pierda el exceso de agua. Incluso puedes devolverla a la olla vacía, con el fuego apagado, durante 1–2 minutos, removiendo un poco, para que el calor residual termine de secarla. Esto ayuda a que el puré no quede aguado.
5
Con la yuca aún caliente, empieza a triturarla. Puedes usar un pasapurés, un machacador de patatas o incluso un tenedor resistente si no tienes otra cosa. Lo importante es ir aplastando bien los trozos hasta que no queden partes grandes. Si ves alguna hebra dura que se haya escapado, retírala. No hace falta que quede perfecto en este punto, porque ajustaremos la textura después con la leche y la grasa.
6
Con la yuca ya triturada, añade la mantequilla en trozos pequeños para que se derrita con el calor. Mezcla con una cuchara o espátula hasta que se integre. Después, ve incorporando la leche poco a poco, en pequeñas cantidades, mientras remueves. Así podrás controlar la textura: si te gusta un puré más espeso, añade menos leche; si lo prefieres más suave y ligero, añade un poco más. Prueba de sal y ajusta si es necesario.
7
Cuando el puré de yuca cremoso tenga la consistencia que te gusta, puedes darle tu toque personal. Por ejemplo, un chorrito de aceite de oliva al final aporta un sabor agradable y un brillo bonito. También puedes añadir un poco de pimienta, ajo en polvo suave o hierbas picadas muy finas, como perejil. Mezcla bien para que todo quede repartido de forma uniforme.
8
Deja reposar el puré de yuca cremoso unos 5 minutos antes de servir. Este pequeño descanso ayuda a que se asiente y termine de tomar cuerpo. Después, llévalo a la mesa como acompañamiento de tu plato principal. Puedes servirlo en una fuente, alisando la superficie con una cuchara, o en porciones individuales. Verás que es una guarnición sencilla, pero con un resultado muy agradable y diferente a lo habitual.