El arroz con caracoles es un plato que se cocina en muchas zonas de España desde hace décadas. La costumbre de guisarlos viene en parte de la influencia francesa, donde los caracoles forman parte de la cocina tradicional desde hace siglos.
Un arroz que se cocina sin prisas y funciona siempre

La nouvelle cuisine y los caracoles tienen una conexión muy estrecha que ayuda a entender cómo este ingrediente pasó de ser humilde a convertirse en un símbolo de refinamiento de las mesas francesas.
La nouvelle cuisine surgió en Francia a finales de los años 60 y principios de los 70 proponiendo platos más ligeros, técnicas más precisas y una presentación mucho más cuidada.
Los caracoles, que ya eran tradicionales en Francia desde mucho antes, pero encontraron un lugar en esta corriente. No se usaban solo en la típica preparación con mantequilla y ajo, sino que empezaron a aparecer en guisos y platos mas sofisticados.
Os explico cómo hacer arroz con caracoles y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Pica la cebolla, el pimiento verde, la zanahoria, el tomate y los dientes de ajo. Pon una olla al fuego con un poco de AOVE y empieza por la cebolla y el ajo. Cuando estén blandos, añade el pimiento y la zanahoria. El tomate lo añades al final para que suelte jugo. Añade un poco de sal.
Corta la presa ibérica en trozos y dóralos junto al sofrito. Cuando coja color, incorpora el laurel, el tomillo, el pimentón y las hebras de azafrán. Mezcla un poco para que las especias se repartan bien.
Añade el arroz y el caldo. Cocina a fuego medio unos 18–20 minutos. El arroz irá absorbiendo el caldo. Solo vigila que no se quede seco antes de tiempo; si hace falta, añade un poco más de caldo o agua.

A media cocción añade los caracoles.
Cuando el arroz esté en su punto, apaga el fuego y deja reposar unos cinco minutos.