Berenjenas a la parmesana, las tradicionales

Porciones: 4 Tiempo total: 1 h 10 mins Dificultad: Principiante

Las berenjenas a la parmesana son de esos platos que huelen a domingo tranquilo y a mesa llena de gente hablando a la vez. No hace falta ser italiano para enamorarse de ellas: rodajas de berenjena, salsa de tomate casera, queso fundido y ese gratinado doradito increíble.

berenjenas a la parmesana

Origen de las berenjenas a la parmesana

Este plato es típico del sur de Italia, sobre todo de la zona de Nápoles y Sicilia, y tiene ese punto de cocina tradicional que no pasa de moda. Nació como una receta humilde, con ingredientes sencillos, pero bien combinados: berenjenas, tomate, queso y hierbas aromáticas. Nada más… y nada menos. Con el tiempo se ha convertido en uno de esos clásicos que aparecen en las cartas de muchos restaurantes italianos. Pero que en casa saben todavía mejor.

Lo que más nos gusta de esta receta

Lo que más nos gusta de las berenjenas a la parmesana es que lo tienen todo: son deliciosas, sabrosas, fáciles de compartir y, además, se pueden dejar hechas con antelación. Es el típico plato que sacas del horno, lo pones en el centro de la mesa y ya sabes que va a haber silencio durante unos segundos… porque todo el mundo estará ocupado probando el primer bocado!!

Os explico cómo hacer berenjenas a la parmesana y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.

Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 25 mins Tiempo de cocción 35 mins Tiempo de descanso 10 mins Tiempo total 1 h 10 mins
Porciones: 4
Mejor temporada: Adecuado durante todo el año

Ingredientes para hacer berenjenas a la parmesana

Como hacer berenjenas a la parmesana

  1. Lava bien las berenjenas y sécalas con un paño. Córtalas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor. Colócalas en una bandeja grande o sobre una rejilla, espolvorea con sal por ambos lados y déjalas reposar unos 15–20 minutos. Así sueltan parte del amargor y algo de agua. Pasado ese tiempo, sécalas con papel de cocina para retirar el exceso de humedad y sal. Este paso ayuda a que no suelten tanta agua en el horno y la textura quede más agradable.

     
  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
    Coloca las rodajas de berenjena en una bandeja de horno con papel vegetal. Píntalas ligeramente con aceite de oliva por ambos lados y añade un poco de pimienta si te apetece.
    Hornea durante unos 15–20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. No hace falta que queden muy hechas, porque luego volverán al horno con el resto del plato, pero sí que pierdan parte de su agua y se ablanden.

  1. Si vas a usar salsa de tomate casera, puedes hacerla mientras se hornean las berenjenas. En una sartén, añade un chorrito de aceite de oliva, sofríe un poco de ajo y, si quieres, algo de cebolla. Añade el tomate triturado, cocina a fuego medio hasta que espese un poco y salpimenta al gusto.
    Si te gusta, añade unas hojas de albahaca fresca al final para darle ese toque italiano. Si usas una salsa ya hecha, simplemente caliéntala un poco para que esté lista para montar el plato.

  1. Baja la temperatura del horno a 180–190 ºC. Corta la mozzarella en rodajas o en trocitos y escúrrela bien para que no suelte demasiada agua durante el horneado. Ten a mano el parmesano rallado y las hojas de albahaca, si las vas a usar. Engrasa ligeramente el fondo de una fuente de horno con un poco de aceite de oliva.
    Empieza con una capa fina de salsa de tomate en el fondo. Encima, coloca una capa de rodajas de berenjena prehorneadas, bien distribuidas.
    Añade por encima más salsa de tomate, reparte trocitos de mozzarella y espolvorea con parmesano rallado. Si te gusta, añade también alguna hoja de albahaca.
    Repite el proceso: berenjena, tomate, mozzarella, parmesano… hasta terminar con los ingredientes. Intenta que la última capa sea de salsa de tomate, mozzarella y una buena capa de parmesano para lograr un gratinado bonito.

     
  1. Introduce la fuente en el horno precalentado a 180–190 ºC y hornea durante unos 25–30 minutos, o hasta que veas que el queso está bien fundido y la superficie dorada y burbujeante. Si quieres un gratinado más intenso, puedes poner el grill los últimos 3–5 minutos, vigilando para que no se queme.

     
  1. Cuando saques la fuente del horno, deja reposar las berenjenas a la parmesana unos 10 minutos. Este reposo ayuda a que las capas se asienten y sea más fácil cortar porciones sin que se desmoronen. Sirve en porciones generosas, con un poco de parmesano extra y unas hojas de albahaca fresca por encima si quieres darle un toque más vistoso.

    Si quieres, después podemos ajustar esta versión para que quede más ligera, más jugosa o pensada para “batch cooking”.

Palabras claves: Verduras, Queso, al horno, Aperitivos

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