Los garbanzos con pollo son un plato tradicional que se prepara en muchas regiones y que destaca por su sencillez. Combina una legumbre muy utilizada, el garbanzo, con una carne común como el pollo, dando lugar a un guiso accesible y fácil de elaborar. Su preparación no requiere experiencia previa y se basa en ingredientes habituales en cualquier cocina.

Este tipo de receta forma parte de la cocina del día a día. Suele elaborarse con garbanzos previamente remojados, pollo y verduras básicas disponibles en la despensa. No pertenece a la alta cocina, sino a la cocina diaria, práctica y funcional. Su popularidad se debe a que es un plato completo y adecuado para distintos gustos.
Los garbanzos con pollo son una opción perfecta para quienes buscan comer bien sin complicarse en la cocina
Además, los garbanzos con pollo permiten aprender técnicas básicas de cocina, como dorar correctamente un muslo de pollo, controlar el punto de cocción de las legumbres y ajustar la intensidad del caldo. No exige conocimientos avanzados ni procedimientos complejos; basta con seguir los pasos y respetar los tiempos para obtener un resultado equilibrado.

En cada cucharada de garbanzos se nota el equilibrio entre la legumbre y el muslo dorado de pollo
Os explico cómo hacer garbanzos con pollo y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Coloca los garbanzos en un bol grande y cúbrelos con abundante agua fría. Déjalos en remojo entre 8 y 12 horas. Este paso es esencial para que se cocinen de forma uniforme.
Pica la cebolla, pela y corta las zanahorias en rodajas, trocea el pimiento verde y corta las judías verdes en piezas de unos 3–4 cm. Ralla o tritura los tomates y pica los ajos.
Calienta aceite en una olla amplia. Seca bien los muslos de pollo, salpimiéntalos y colócalos con la piel hacia abajo. Déjalos quietos hasta que la piel esté dorada y crujiente. Dales la vuelta y dora también el otro lado. Retira y reserva.
En la misma olla, añade la cebolla con una pizca de sal y cocina hasta que esté blanda. Incorpora el ajo, el pimiento y la zanahoria. Cocina unos minutos. Añade el tomate y deja que reduzca. Agrega el pimentón y remueve rápido para que no se queme.
Añade los garbanzos escurridos, las judías verdes y la hoja de laurel. Coloca los muslos de pollo encima. Cubre con agua o caldo, dejando al menos dos dedos por encima.
Lleva a ebullición y baja el fuego para que hierva suave. Cocina entre 60 y 75 minutos, revisando el nivel de líquido. Si baja demasiado, añade agua caliente. Prueba un garbanzo para comprobar si está tierno.
Cuando los garbanzos estén hechos, ajusta de sal. Si el caldo está muy líquido, aplasta algunos garbanzos contra la pared de la olla para espesarlo.
Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos antes de servir. Esto mejora la textura del caldo.
Igual que en la versión tradicional, remoja los garbanzos unas 8–12 horas en agua fría.
Pica la cebolla, corta zanahorias, pimiento y judías verdes, y prepara el tomate y los ajos.
En la olla a presión abierta, calienta aceite y dora los muslos igual que en la versión tradicional. Este paso no cambia: el dorado es clave para el sabor.
Añade la cebolla, el ajo, el pimiento y la zanahoria. Cocina unos minutos. Incorpora el tomate y deja que reduzca. Añade el pimentón y mezcla enseguida.
Agrega los garbanzos escurridos, las judías verdes y la hoja de laurel. Coloca los muslos encima. Cubre con agua o caldo, pero sin sobrepasar la línea máxima de la olla.
Cierra la olla y ponla a fuego medio-alto. Cuando la válvula suba, baja el fuego a medio y cocina 25–30 minutos.
Apaga el fuego y deja que la presión baje sola. Abre la olla, prueba los garbanzos y ajusta de sal. Si el caldo está muy líquido, deja hervir unos minutos con la olla destapada para espesar. Deja reposar 10 minutos antes de servir.