Las recetas de galletas tienen ese poder casi universal de transportarnos a momentos felices: la cocina en calma, el aroma dulce que se expande por la casa y ese primer bocado que siempre sabe a hogar, sin importar en qué parte del mundo estemos.

Las galletas son pequeñas embajadoras de la memoria y la tradición, presentes en prácticamente todas las culturas: desde las crujientes cookies americanas hasta las delicadas sablés francesas, pasando por las especiadas galletas centroeuropeas, las mantecosas shortbread británicas o las emblemáticas galletas de té asiáticas.
Cada país ha desarrollado su propia forma de entenderlas, adaptándolas a sus ingredientes, celebraciones y costumbres, convirtiéndolas en un símbolo dulce de identidad gastronómica.
Recetas de Galletas
En este recopilatorio he reunido mis mejores recetas de galletas del blog, una selección que viaja desde las versiones más clásicas hasta propuestas más creativas. Todas están pensadas para que puedas disfrutarlas en cualquier momento: para regalar, para compartir en familia o simplemente para darte un capricho casero. Mi intención es inspirarte, acompañarte en la cocina y ayudarte a descubrir tu próxima galleta favorita, esa que quizá termine formando parte de tus propias tradiciones.
Y tu, ¿Con que galleta te quedas? Déjame un comentario y hablamos.
¡Mi preferida es la cuarta receta!
Galletas rápidas
La primera propuesta son estas galletas hechas solo en 15 minutos. Una auténtica salvación para quienes disfrutan del dulce pero no quieren pasar horas en la cocina. Son ese tipo de receta que te acompaña en los antojos repentinos, en las visitas improvisadas o en esas tardes en las que apetece encender el horno y disfrutar del aroma que transforma la casa en un refugio cálido.
Receta de galletas rápidas, listas en 15 minutos
Ingredientes para hacer galletas rápidas
Cómo hacer hacer galletas rápidas
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Comenzaremos poniendo en un recipiente la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar. Para conseguir unas galletas que sean la envidia de cualquier pastelero, es clave batir los ingredientes con varillas eléctricas hasta lograr una textura cremosa y suave. Este paso no solo es recomendable, sino esencial para que tus galletas tengan esa textura perfecta que las hace irresistibles. Así que, si estás buscando el secreto para unas galletas de diez, no subestimes el poder de una buena batida. Pero si te sientes con fuerzas y tienes el bíceps de un tenista, puedes hacerlo con las varillas manuales.
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A continuación, incorporaremos la harina tamizada y mezclaremos hasta que la masa esté suave. También agregaremos una pizca de sal.
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Extenderemos la masa utilizando un rodillo sobre papel de hornear. Si lo deseas, coloca otro papel encima y continúa rodando hasta que la masa esté fina. Luego, refrigérala durante unos 30 minutos aproximadamente.
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Precalentaremos el horno a 170ºC y, con un cortador de galletas, procederemos a dar forma a la masa. He elegido un diseño tradicional para las galletas. Después de cortarlas, las colocaremos en una bandeja con papel de horno y las coceremos durante unos 12 minutos, o hasta que estén doradas al gusto.
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Cada horno tiene su propio carácter, así que mi consejo es que no quites ojo de las galletas mientras se hornean. No querrás que se pasen de cocción y terminen más tostadas de la cuenta. Mantén una vigilancia constante para asegurarte de que alcanzan ese dorado perfecto que las hace irresistibles.
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Al retirarlas del horno, déjalas enfriar sobre una rejilla para que el aire circule por encima y por debajo de las galletas. Una vez frías, espolvorea un poco de azúcar glas por encima y estarán listas para degustar. Las cantidades proporcionadas son ideales para una merienda. Si quieres hacer de más y conservarlas te recomiendo preparar el doble. Guárdalas en una lata herméticamente cerrada.
Sin Mantequilla
¿Quiere cuidar tu corazón? Traigo galletas sin mantequilla. Entonces te van a encantar estas galletas sin mantequilla. Son una alternativa más ligera y equilibrada, pensadas para quienes buscan disfrutar de la repostería casera sin excesos y con ingredientes que miman el bienestar.
Cómo hacer galletas sin mantequilla, las que te cuidan
Ingredientes para hacer galletas sin mantequilla
Cómo hacer galletas sin mantequilla
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Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Así estará listo cuando tus galletas lo estén.
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Mezcla los ingredientes húmedos
En un bol grande, casca el huevo y bátelo con un tenedor o varilla. Añade el aceite de oliva y mezcla bien hasta que se vea uniforme. No hace falta batir mucho, solo que se integren.
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Añade los ingredientes secos
Incorpora el azúcar y remueve. Luego añade la harina tamizada (si no tienes tamiz, pásala por un colador) junto con la levadura y la pizca de sal. Mezcla con una cuchara o con las manos limpias hasta que tengas una masa suave, que no se pegue demasiado.
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Agrega las pepitas de chocolate y mezcla para que se repartan bien. Si la masa está muy pegajosa, puedes meterla 10 minutos en la nevera, pero normalmente no hace falta.
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Con las manos, haz bolitas del tamaño de una nuez y colócalas en una bandeja con papel de horno. Aplástalas un poco con los dedos o con el dorso de una cuchara. Deja espacio entre ellas, que crecen un poquito.
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Hornea durante 10-12 minutos, hasta que los bordes estén doraditos. No te preocupes si al sacarlas están blandas, se endurecen al enfriar. No las tengas más tiempo porque te saldrán demasiado duras y secas.
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Déjalas reposar en la bandeja unos minutos y luego pásalas a una rejilla o plato. ¡Y listo! Ya puedes disfrutar de tus galletas sin mantequilla.
Las galletas saladas nunca fallan
¡Realmente nunca fallan! Y quizá sea porque tienen ese equilibrio irresistible entre sencillez y carácter. Son versátiles y capaces de encajar en cualquier momento del día: como aperitivo improvisado, como acompañamiento de una tabla de quesos, como tentempié crujiente o incluso como base para pequeños bocados creativos.
Galletas saladas fáciles, como las de compra
Ingredientes para hacer galletas saladas
Como hacer galletas saladas
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Para comenzar vamos a mezclar en un recipiente amplio la harina de trigo, la levadura, el azúcar y la sal. Seguidamente le vamos a incorporar la mantequilla a temperatura ambiente para que sea fácil trabajarla. Cuando los ingredientes empiecen a mezclarse le añadiremos la leche para que se hidrate más la masa.
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Una vez que hayamos obtenido una masa homogénea, la formaremos en dos cilindros tal como podemos apreciar en la imagen adjunta. Taparemos estos churros gigantes con un paño de cocina y lo dejaremos reposar durante 2 horas aproximadamente.
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Transcurrido este tiempo, cortaremos rodajas de cada churro de masa para formar las galletas. Éstas las pondremos en una bandeja de horno sobre papel par que no se adhieran. Las aplastaremos un poco para darle una forma más regular, y finalmente las pintaremos con la yema de huevo batida.
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Para darles un toque simpático les pondremos por encima unas semillas, en este caso de amapola y de sésamo. Ya sólo nos quedará introducirlas en el horno precalentado a 200ºC durante 15 minutos aproximadamente. No dejéis de vigilarlas porque se hacen en un momento.
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Como has podido comprobar, es un aperitivo fácil de hacer y casero, se pueden complementar con lo que queráis. Nosotros hemos utilizado semillas de sésamo y de amapola aunque existen infinidad de posibilidades: almendras picadas, cacahuetes, ajo, cebolla, chiles, frambuesas o especias.
Cookies Americanas
Cookies con pepitas de chocolate, las clásicas
Ingredientes para hacer cookies de chocolate
Cómo hacer hacer cookies de chocolate
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Precalienta tu horno a 200ºC en la función de ventilador. Forra una bandeja con papel para hornear para disponer las galletas en el.
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En un bol grande, bate con unas varillas manuales la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa y suave. Añade el huevo y la sal, sigue batiendo hasta obtener una mezcla homogénea. Añade también el extracto de vainilla.
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Cuando esté todo bien mezclado añade la harina y la levadura tamizadas. Para ello , pon estos dos ingredientes en un colador y muévelo ligeramente dando toquecitos con la palma de tu mano, verás como la harina va cayendo lentamente.
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Incorpora las pepitas de chocolate a la masa, mezclando con una espátula o cuchara de madera hasta que estén distribuidas uniformemente.
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forma bolas de masa y colócalas en la bandeja para hornear, dejando espacio entre ellas para que se expandan durante la cocción.
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Hornea las cookies en el horno precalentado durante unos 10-12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados pero el centro aún esté blando. Las cookies seguirán cocinándose un poco después de sacarlas del horno debido al calor residual.
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Deja enfriar las cookies en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen completamente. La misma bandeja de rejilla de tu horno puede servir para este cometido, no es necesario que compres una rejilla específica.
¡Y listo! Ahora tienes unas deliciosas cookies de chocolate con pepitas de chocolate. Espero que disfrutes de esta receta.
Galletas con pétalos de flores
Son galletas aromáticas y muy visuales.
Galletas de pétalos de flores salvajes. Amor a primer mordisco
Ingredientes para hacer galletas de pétalos de flores
Cómo hacer galletas de pétalos de flores
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Comenzaremos poniendo en un recipiente amplio la mantequilla con el azúcar. Ten en cuenta que es mucho mejor que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que sea mucho más fácil mezclarla con el azúcar. Es muy recomendable hacerlo con unas varillas eléctricas, si tienen una amasadora sería genial. En mi caso yo he usado mi KitchenAid, me tiene totalmente enamorada porque me ofrece unos resultados increíbles, pero que sepas que no es imprescindible.
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Una vez que la mantequilla y el azúcar se hayan integrado bien formando una crema suave, añadiremos la clara de huevo, un poco de sal y la harina previamente tamizada.
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Ahora se nos plantea el dilema de cómo tamizar la harina. No te asustes porque es una de las cosas más sencillas en la cocina, y lo mejor de todo es que no necesitas ningún tipo de artilugio nuevo.Solo tienes que tener a mano un colador y poner la harina dentro. Sitúa el colador encima del recipiente y comienza a darle golpecitos con la palma de la mano para que la harina vaya cayendo a través del tamiz. La harina quedará muy suelta lo que hará posible que el resultado sea muy suave y esponjoso.
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Continuaremos mezclando con las varillas hasta que obtengamos una masa bien integrada y uniforme. Poco a poco añadiremos los pétalos para que se integren bien en la masa. Una vez conseguida la sacaremos del recipiente y la envolveremos en papel transparente de cocina. Lo meteremos en la nevera durante una hora aproximadamente para que la masa tome consistencia y sea mucho más fácil estirarla y trabajar con ella.
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Trascurrido este tiempo sacaremos la masa y la estiraremos sobre la encimera de la cocina con ayuda de un rodillo. Si no tienes rodillo de madera puedes estirarla con ayuda de una botella, te sacará de apuros! Para que sea más fácil este proceso te recomiendo que antes de comenzar a trabajar con la masa, la dividas en dos trozos y la trabajes de forma independiente.
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Una vez que tengas la masa estirada sobre la encimera, de un grosor de medio dedo aproximadamente, corta las galletas con ayuda de un corta-galletas en forma circular. Si no tienes un cortador de galletas puedes utilizar un aro de emplatar, el resultado será el mismo. A continuación cubre una bandeja con papel de horno y sitúa las galletas encima.
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Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, cuando esté bien caliente introduce la bandeja y deja que se horneen hasta que veas que comienzan a dorarse.Ya solo te quedará sacar las galletas del horno y ponerla sobre una rejilla para que se enfríen por todos los lados.Una vez frías las presentaremos con un poco de azúcar por encima para añadir un toque dulce extra a las galletas.
Galletas de lavanda o la mejor receta de galletas
Ingredientes para hacer galletas de lavanda
Cómo hacer galletas de lavanda
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Comenzaremos poniendo en un recipiente amplio la mantequilla con el azúcar. Ten en cuenta que es mucho mejor que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que sea mucho más fácil mezclarla con el azúcar. Es muy recomendable hacerlo con unas varillas eléctricas, si tienen una amasadora sería genial. En mi caso yo he usado mi KitchenAid, me tiene totalmente enamorada porque me ofrece unos resultados increíbles, pero que sepas que no es imprescindible.
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Una vez que la mantequilla y el azúcar se hayan integrado bien formando una crema suave, añadiremos la clara de huevo, un poco de sal y la harina previamente tamizada.
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Ahora se nos plantea el dilema de cómo tamizar la harina 😁 No te asustes porque es una de las cosas más sencillas en la cocina, y lo mejor de todo es que no necesitas ningún tipo de artilugio nuevo.
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Solo tienes que tener a mano un colador y poner la harina dentro. Sitúa el colador encima del recipiente y comienza a darle golpecitos con la palma de la mano para que la harina vaya cayendo a través del tamiz. La harina quedará muy suelta lo que hará posible que el resultado sea muy suave y esponjoso.
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Continuaremos mezclando con las varillas hasta que obtengamos una masa bien integrada y uniforme. Poco a poco añadiremos la Lavanda para que se integre bien en la masa. Una vez conseguida la sacaremos del recipiente y la envolveremos en papel transparente de cocina y lo meteremos en la nevera durante una hora aproximadamente para que la masa tome consistencia y sea mucho más fácil estirarla y trabajar con ella.
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Trascurrido este tiempo sacaremos la masa y la estiraremos sobre la encimera de la cocina con ayuda de un rodillo. Si no tienes rodillo de madera puedes estirarla con ayuda de una botella, te sacará de apuros! Para que sea más fácil este proceso te recomiendo que antes de comenzar a trabajar con la masa, la dividas en dos trozos y la trabajes de forma independiente.
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Una vez que tengas la masa estirada sobre la encimera, de un grosor de medio dedo aproximadamente, corta las galletas con ayuda de un corta-galletas en forma circular. Si no tienes un cortador de galletas puedes utilizar un aro de emplatar, el resultado será el mismo. A continuación cubre una bandeja con papel de horno y sitúa las galletas encima
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Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, cuando esté bien caliente introduce la bandeja y deja que se horneen hasta que veas que comienzan a dorarse.Ya solo te quedará sacar las galletas del horno y ponerla sobre una rejilla para que se enfríen por todos los lados. Una vez frías las presentaremos con un poco de azúcar por encima para añadir un toque dulce extra a las galletas.Yo no me puedo resistir a unas galletas con sabor intenso a mantequilla, así que…¡¡No dejéis de probarlas!!
Galletas de mantequilla: una receta tradicional que nunca falla
Ingredientes para hacer Galletas de mantequilla
Cómo hacer Galletas de mantequilla
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Comenzaremos poniendo en un recipiente amplio la mantequilla con el azúcar. Ten en cuenta que es mucho mejor que la mantequilla esté a temperatura ambiente para que sea mucho más fácil mezclarla con el azúcar. Es muy recomendable hacerlo con unas varillas eléctricas, si tienen una amasadora sería genial. En mi caso yo he usado mi KitchenAid, me tiene totalmente enamorada porque me ofrece unos resultados increíbles, pero que sepas que no es imprescindible.
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Una vez que la mantequilla y el azúcar se hayan integrado bien formando una crema suave, añadiremos la clara de huevo, un poco de sal y la harina previamente tamizada.
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Ahora se nos plantea el dilema de cómo tamizar la harina 😁 No te asustes porque es una de las cosas más sencillas en la cocina, y lo mejor de todo es que no necesitas ningún tipo de artilugio nuevo.Solo tienes que tener a mano un colador y poner la harina dentro. Sitúa el colador encima del recipiente y comienza a darle golpecitos con la palma de la mano para que la harina vaya cayendo a través del tamiz. La harina quedará muy suelta lo que hará posible que el resultado sea muy suave y esponjoso.
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Continuaremos mezclando con las varillas hasta que obtengamos una masa bien integrada y uniforme. Una vez conseguida la sacaremos del recipiente y la envolveremos en papel transparente de cocina y lo meteremos en la nevera durante una hora aproximadamente para que la masa tome consistencia y sea mucho más fácil estirarla y trabajar con ella.
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Trascurrido este tiempo sacaremos la masa y la estiraremos sobre la encimera de la cocina con ayuda de un rodillo. Si no tienes rodillo de madera puedes estirarla con ayuda de una botella, te sacará de apuros! Para que sea más fácil este proceso te recomiendo que antes de comenzar a trabajar con la masa, la dividas en dos trozos y la trabajes de forma independiente.
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Trascurrido este tiempo sacaremos la masa y la estiraremos sobre la encimera de la cocina con ayuda de un rodillo. Si no tienes rodillo de madera puedes estirarla con ayuda de una botella, te sacará de apuros! Para que sea más fácil este proceso te recomiendo que antes de comenzar a trabajar con la masa, la dividas en dos trozos y la trabajes de forma independiente.
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Una vez que tengas la masa estirada sobre la encimera, de un grosor de medio dedo aproximadamente, corta las galletas con ayuda de un corta-galletas en forma circular. Si no tienes un cortador de galletas puedes utilizar un aro de emplatar, el resultado será el mismo. A continuación cubre una bandeja con papel de horno y sitúa las galletas encima.
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Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo, cuando esté bien caliente introduce la bandeja y deja que se horneen hasta que veas que comienzan a dorarse. Unos 15 minutos deben ser suficientes, aunque todo va a depender de tu horno. Los tiempos son relativos ya que cada horno tiene sus tiempos.
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Ya solo te quedará sacar las galletas del horno y ponerla sobre una rejilla para que se enfríen por todos los lados. Una vez frías las presentaremos con un poco de azúcar por encima para añadir un toque dulce extra a las galletas.
Crema de queso y galletas en vasitos individuales
Ingredientes pastos vasitos de crema de queso y galletas
Cómo hacer vasitos de crema de queso y galletas
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Esta crema de queso mascarpone es muy sencilla de hacer y queda perfecta para rellenos de tartar o pasteles. La suavidad de este tipo de queso hacen que resulte delicada y suave. Es tan simple como poner la nata bien fría, el queso mascarpone y el azúcar glass en un robot de cocina. En mi caso yo he usado mi KitchenAid, pero cualquier batidora de mano con las varillas incorporadas es válida.
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Batiremos todo hasta que la mezcla comience a montarse. Es fundamental que tanto el queso como la nata estén muy fríos para favorecer este proceso. Es fundamental utilizar azúcar glass ya que de esta forma se va a montar mucho más rápido, y por otro lado se va a integras a la perfección en la crema disolviéndose rápidamente. Si usamos azúcar granulado acabarán quedando granitos sin disolver lo que conferirá una textura menos delicada.
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Te recomiendo que vigiles la evolución de la crema y que empieces a batir a una velocidad media, así evitas salpicaduras. Cuando la crema vaya tomando cuerpo puedes subir la velocidad. Verás como poco a poco la consistencia va aumentando hasta ser compacta marcándose los surcos de las varillas. En ese punto tendrás que tener especial cuidado para que no se corte, baja la velocidad de las varillas para controlarlo mejor.
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Cuando la tengas lista, métela en una manga pastelera con una boquilla redonda. Yo he utilizado la 2A de Wilton, pero cualquier boquilla redonda puede servirte, incluso puede servirte una boquilla rizada.
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Seguidamente trituraremos las galletas. Puedes molerlas hasta que se se hagan polvo o triturarlas menos. Como ves en la imagen yo he preferido dejarlas en trozos grandes para que añadir textura al postre.
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Ya solo queda montar los vasitos. En el fondo pondremos una buena capa de galletas trituradas. A continuación pondremos un puñado de frutos secos, yo he puesto nueces de macadamia y cacahuetes.
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Ahora ya podemos añadir una buena capa de queso y terminar con más frutos secos. Para finalizar tengo qeu decir que no solo quedan vistosos sino también deliciosos.
