Canelones crujientes con crema de pollo, y pollo en textura

Porciones: 6 Tiempo total: 2 h 35 mins Dificultad: Intermedio

¿Te apetece sorprender de verdad? Entonces ha llegado el momento de lanzarse a preparar unos Canelones crujientes que harán que cualquiera se quede sin palabras.

Estos canelones poseen un atractivo singular: un relleno jugoso y profundamente aromático, envuelto en una capa exterior crujiente que aporta ese contraste de texturas tan apreciado en la alta cocina. Es posible experimentar con distintos tipos de rellenos, variar las guarniciones y combinar ingredientes clásicos con propuestas más innovadoras.

canelones crujientes de pollo

El pollo: de ingrediente cotidiano a protagonista absoluto

El pollo es versátil, pero en estos canelones alcanzan otra dimensión. Cocido lentamente y mezclado con verduras y especias suaves, se convierte en un relleno jugoso y aromático. Además, absorbe sabores sin perder carácter: funciona igual de bien en una versión clásica con sofrito. El pollo es un ingrediente agradecido y perfecto para crear platos diferentes de forma económica.

Unos canelones que hablan solos

La elaboración de canelones de pollo puede entenderse como un ejercicio de tradición. Este plato nos remite a las recetas transmitidas entre generaciones y a preparaciones asociadas a reuniones familiares. Al mismo tiempo, ofrece un margen amplio para la creatividad, permitiendo reinterpretar recetas clásicas e incorporar matices personales.

En esencia, cocinar implica transformar ingredientes cotidianos en propuestas con valor. Cuando un plato logra equilibrar sabor y textura se convierte en una forma de reconocer la cocina tradicional desde una perspectiva actual.

Os explico cómo hacer canelones crujientes de pollo y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.

Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.

Dificultad: Intermedio Tiempo de preparación 1 h Tiempo de cocción 1.5 h Tiempo de descanso 5 mins Tiempo total 2 h 35 mins
Porciones: 6
Mejor temporada: Adecuado durante todo el año

Ingredientes para hacer canelones crujientes de pollo

Ingredientes para el canelón

Ingredientes para el relleno

Como guarnición

Como hacer canelón crujiente de pollo

  1. Aunque parezca increíble, explicar este proceso resulta más complicado que llevarlo a cabo. Vamos a seguirlo paso a paso para que nadie se pierda.

    Empezaremos preparando el relleno. Calentamos un poco de aceite de oliva y salteamos la pechuga troceada y salpimentada. Cuando esté bien dorada por fuera, incorporamos el vino blanco y subimos el fuego para que el alcohol se evapore. Una vez reducido, añadimos la nata y dejamos que todo se cocine durante unos 20 minutos. Pasado ese tiempo, trituramos la mezcla en una picadora y la reservamos. Con esto, el relleno queda listo. Como veis, hasta ahora no hemos encontrado ninguna dificultad.

  1. Una vez listo el relleno, pasamos a preparar las distintas guarniciones que acompañarán el plato. Queremos intensificar el sabor del pollo, y no hay mejor forma de hacerlo que aprovechando su propia piel. Eso sí, conviene recordar una regla básica: la piel de pollo solo resulta deliciosa cuando está bien tostada o frita.

    Trabajar con ella es muy sencillo. Primero la separamos de los muslos, que podemos reservar para otra receta. Colocamos la piel sobre una tabla y retiramos cuidadosamente todo el exceso de grasa de la parte interior; debemos quedarnos únicamente con la piel limpia.

    A continuación, la freímos en aceite de oliva hasta que quede bien dorada y crujiente. Después la dejamos reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

    Cuando esté completamente fría, solo tendremos que picarla finamente con un cuchillo o picarla en una picadora cuando esté bien fría.

  1. Para aportar un toque de color, prepararemos una fritada de pimiento rojo y calabacín. Los cortaremos en dados muy pequeños y de tamaño uniforme, y los saltearemos a fuego fuerte. La idea no es pochar las verduras, sino freírlas con muy poco aceite para que queden crujientes y mantengan todo su color. Una vez listas, las reservamos.

     
  1. Una vez que tenemos listas todas las preparaciones anteriores, llega la parte más entretenida: elaborar los canelones crujientes.

    Paso a paso:

    1. Hidratar la oblea de arroz. Coloca un poco de agua en el fondo de un plato llano e introduce la oblea durante unos segundos, solo el tiempo necesario para que se ablande ligeramente. En cuanto esté flexible, extiéndela con cuidado sobre una superficie plana.

    2. Formar los canelones. Toma unos canutillos metálicos de repostería y colócalos sobre la oblea hidratada. No es necesario utilizar la lámina completa: basta con envolver el canutillo con unas tres capas de oblea para que el canelón tenga consistencia. Con un cuchillo bien afilado, recorta el exceso de masa alrededor.

    3. Freír los canutillos. Calienta un aceite  y fríe los canelones a fuego lento. Este detalle es importante: al utilizar un aceite neutro y una temperatura moderada evitamos que los canelones tomen color o adquieran sabores que no buscamos. El objetivo es que queden crujientes pero pálidos.

    4. Escurrir y desmoldar. Una vez fritos, colócalos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa. Cuando estén completamente fríos, sujeta el canelón con una mano y, con la otra, gira suavemente el canutillo metálico. Verás que se desprende sin esfuerzo y podrás retirarlo sin romper la estructura.

    Con esto tendrás unos canelones finos, ligeros y perfectamente crujientes, listos para rellenar.

  1. Llegados a este punto, solo nos queda unir todas las preparaciones. Con una manga pastelera rellenamos los canelones con la mezcla que elaboramos al principio. Los colocamos sobre una cama de verduras salteadas y terminamos el plato espolvoreando por encima el crujiente de piel de pollo.

    El resultado es espectacular, así que… ¡animaos a prepararlo!

Nota

- ¿Sabías que si mientras estás evaporando el alcohol de un vino en un sofrito, haces movimientos circulares con la olla, facilitas la eliminación de dicho alcohol? De esta forma pones en contacto constantemente el vino con el calor del fondo de la olla, por lo tanto se evapora antes.

-Con respecto a la piel crujiente de pollo indicaros un par de cosas fundamentales. Por un lado debes eliminar el exceso de grasa blanca que haya podido quedar al extraerla de los muslos de pollo, debes freírla hasta que quede crujiente y bien dorada. De esta forma consigues una especie de chicharrones de pollo crujientes que potenciarán todo el sabor. Os aconsejamos freír la piel  a fuego medio, de esta forma no se pondrán aceitosas y evitarás las molestas salpicaduras (no obstante ten una tapadera a mano).

- Con respecto a los canelones crujientes: No frías más de dos juntos, así los podrás controlar mejor. Es posible que salgan grandes burbujas, evita freír a fuego muy vivo. Si los dejas enfriar lo suficiente y giras con destreza y decisión el canutillo, no tendrás problemas para desmoldarlos.

Preguntas frecuentes

Expandir todo:

¿Puedo preparar el relleno con antelación?

Sí, el relleno se puede hacer el día anterior y conservarse en la nevera en un recipiente hermético. Incluso mejora de sabor al reposar.

¿Qué parte del pollo es mejor para esta receta?

Puedes usar pechuga o contramuslo deshuesado. La pechuga da un sabor más suave; el contramuslo aporta más jugosidad.

¿La piel de pollo se puede hornear en lugar de freír?

Sí. Puedes hornearla a 180 °C hasta que esté crujiente. El resultado es algo menos graso.

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