Printfriendly

Canelón crujiente de pollo


¿Quieres lucirte? !Pues a hacer canelones crujientes se ha dicho!

Tienen su puntito, el relleno es exquisito y el exterior crujiente tiene su encanto. Ni te imaginas la cantidad de variantes que podemos hacer. La técnica es la misma, puedes variar la guarnición y el relleno a tu gusto. Nosotros se la vimos hacer a Maria Marte del Club Allard y como imaginaras hemos quedado encantados. Por ejemplo, se me ocurren unos canelones rellenos de un guiso de carrilleras de cerdo acompañados de unas setas o unas patatas fritas muy finitas. ¡No me digáis que no deben estar ricos! 

INGREDIENTES (para 4 personas):

Para el relleno:
- 1/2 pechuga de pollo
- 150 ml de vino blanco
- 250 ml de nata especial para cocinar
- pimienta negra recién molida
- aceite de oliva virgen extra 
- sal

Cómo guarnición:
- Piel de dos muslos de pollo
- 1 calabacín
- 1/2 pimiento rojo
- aceite de oliva virgen extra
- sal

Para el canelón:
- 4 obleas de arroz
- aceite de oliva suave (o girasol)
- sal


ELABORACIÓN:


Aunque parezca mentira, ésto es más difícil explicarlo que hacerlo. Intentaremos ir paso a paso para que no os perdáis. 

Comenzaremos con el relleno. Para ello saltearemos con aceite de oliva la pechuga troceada y salpimentada. Una vez que se haya caramelizado por fuera, añadiremos el vino blanco y subiremos el fuego para evaporar el alcohol. Una vez eliminado añadiremos la nata y lo dejaremos todo cocinar durante unos 20 minutos aproximadamente. Transcurrido dicho tiempo, lo trituraremos todo en una máquina picadora y lo reservaremos. Ya tenemos el relleno listo. Hasta aquí, como veis, no se nos han planteado complicación alguna.



Una vez hecho el relleno vamos con las diferentes guarniciones que vamos a utilizar. Queremos potenciar el sabor del pollo, y que mejor manera de hacerlo que utilizar su piel. Como norma básica, debemos tener muy claro que la piel de pollo únicamente esta buena cuando está bien tostada o frita. 

Trabajar con ella es muy sencillo, la separaremos de los muslos, los cuales los podemos reservar para otra elaboración. Una vez separada, la pondremos sobre una tabla y retiraremos todo el exceso de grasa que tenga la piel por su parte interior. debemos quedarnos únicamente con la piel.

Una vez hecho ésto, la freiremos en aceite de oliva hasta que esté bien dorada. Una vez frita, la pondremos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.

Ya sólo nos quedará picarla con ayuda de un cuchillo cuando se haya enfriado.




Para añadir un poco de color, vamos a poner una fritada de pimiento rojo y calabacín. Lo picaremos todo muy pequeño y de tamaño similar y lo saltearemos a fuego vivo. No queremos pocharlo, queremos freírlo (en poco aceite) para que sean crujientes y además conserven todo su color. Lo reservaremos.



Una vez hecho todo la anterior, vamos con lo divertido. Los canelones crujientes.

Por pasos:


  1. Sumerge una oblea de arroz en agua. En un plato llano con un poco de agua en el fondo, por ejemplo. Sumérgela unos segundos y extiéndela sobre una superficie plana.
  2.  Enrolla unos canutos metálicos (típicos de repostería) en la oblea. No hace falta que utilices la lámina de arroz al completo. Unas tres capas sobre el canutillo será suficiente. Recorta el resto con un cuchillo afilado.
  3.  Fríelos a fuego lento en un aceite suave, así no aportamos ni color ni sabor al canelón.
  4. Una vez fritos, retíralos sobre un papel absorbente. Cuando se enfríen, sujeta con toda la mano el canelón y gira cuidadosamente con la otra mano el canutillo metálico. Verás que se despega de las paredes y puedes extraerlo sin problemas.






Trucos y consejos:

- ¿Sabías que si mientras estás evaporando el alcohol de un vino en un sofrito, haces movimientos circulares con la olla, facilitas la eliminación de dicho alcohol? De esta forma pones en contacto constantemente el vino con el calor del fondo de la olla, por lo tanto se evapora antes.

-Con respecto a la piel crujiente de pollo indicaros un par de cosas fundamentales. Por un lado debes eliminar el exceso de grasa blanca que haya podido quedar al extraerla de los muslos de pollo, debes freírla hasta que quede crujiente y bien dorada. De esta forma consigues una especie de chicharrones de pollo crujientes que potenciarán todo el sabor. Os aconsejamos freír la piel  a fuego medio, de esta forma no se pondrán aceitosas y evitarás las molestas salpicaduras (no obstante ten una tapadera a mano).

- Con respecto a los canelones crujientes: No frías más de dos juntos, así los podrás controlar mejor. Es posible que salgan grandes burbujas, evita freír a fuego muy vivo. Si los dejas enfriar lo suficiente y giras con destreza y decisión el canutillo, no tendrás problemas para desmoldarlos.





Llegados a este punto solo queda ensamblar todas las partes. Con ayuda de una manga pastelera rellenaremos los canelones con la masa que hicimos al principio. Los pondremos sobre una base de verduras salteadas y lo remataremos con el crujiente de piel de pollo.  Así que...¡¡No dejéis de probarlo!!


Quien comparte su comida, no pasa solo la vida




4 comentarios

  1. Jo, que bueno...
    He cenado tres veces en el Club Allard (dos por trabajo, pagaba otro ;)), pero en el de antes, el de Diego Guerrero, aún no he probado la cocina de María Marte y va tocando.
    Curiosamente el domingo probé unos canelones crujientes deliciosos en Álbora, pero era pasta filo. El relleno, por si os seduce, era de rabo de toro y se servía con hojas de hierbabuena fresca que le sentaban muy bien.
    Cada día os explicáis mejor, da gusto leeros.

    ResponderEliminar
  2. que receta mas rica¡¡¡ me la apunto.
    besos crisylaura

    ResponderEliminar
  3. Madre mía Marga, con esta receta dejas a tus invitados con la boca abierta, una pasada.

    ResponderEliminar
  4. Me ha parecido una idea super buena, y tiene que estar buenísimo

    ResponderEliminar

Gracias por dejarnos un comentario, tu opinión nos importa.


Síguenos en Instagram

© Azafranes y Canelas. Design by FCD.