El arroz con verduras es una preparación ampliamente reconocida casera. Es debido a su carácter accesible y su capacidad para ofrecer un resultado satisfactorio incluso con ingredientes básicos.
Se trata de un plato versátil que suele surgir de manera espontánea, aprovechando las verduras disponibles, y que, pese a su sencillez, proporciona una elaboración visualmente atractiva y de sabor equilibrado sin requerir conocimientos avanzados.

Lo mejor del arroz con verduras
Su aceptación generalizada se debe a que el arroz con verduras se adapta con facilidad a distintos gustos y necesidades. Resulta adecuado para quienes buscan una comida ligera y rica en vegetales, y también para quienes prefieren elaboraciones más sabrosas, ya que un buen caldo y una cocción correcta del arroz generan un plato increíble.
Además, admite múltiples variaciones según disponibilidad de ingredientes, preferencias personales o costumbres locales, lo que contribuye a su presencia constante en la gastronomía cotidiana.
Ideal para la cocina de aprovechamiento
La cocina de aprovechamiento no nació como una moda, sino como una necesidad, la de aprovechar lo que había. Así se evitan desperdicios y se transforman ingredientes sencillos en platos llenos de sabor. Es la cocina de las casas donde nada se tiraba. Hoy, en un mundo donde buscamos comer mejor y ser más conscientes, esta forma de cocinar vuelve a tener un valor enorme.

Y el arroz con verduras es uno de sus mejores ejemplos. Es un plato que no exige una lista estricta de ingredientes; más bien te invita a mirar lo que tienes en la nevera y construir algo delicioso a partir de ahí. Una zanahoria que quedó sola, medio pimiento que no usaste, un calabacín que empieza a ponerse triste… todo puede convertirse en un arroz lleno de sabor.
Lo bonito es que, aunque sea una receta de aprovechamiento, no se siente como un “plato de restos”. Al contrario: cuando se cocina con mimo, el resultado es tan sabroso que parece que lo hubieras planeado desde el principio. Es la prueba de que la cocina sencilla, bien hecha y sin desperdicio puede ser igual de especial que cualquier receta elaborada.
Os explico cómo hacer arroz con verduras y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.

Otras recetas interesantes
Arroz con verduras. La receta fácil que siempre apetece
Ingredientes para hacer arroz con verduras
Cómo hacer arroz con verduras
-
Antes de encender el fuego, tómate unos minutos para dejar todo listo. Pela la zanahoria y córtala en cubitos pequeños para que se cocine bien. Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos también en trocitos. Pela la cebolla y pícalas en daditos pequeños. Haz lo mismo con el ajo, pero pícalo un poco más fino. Limpia el puerro, retira la parte más verde y córtalo en rodajas finas. Por último, lava el calabacín y córtalo en dados (no hace falta pelarlo). Cuanto más parecidos sean los tamaños, más uniforme quedará el resultado.
-
Pon una cazuela amplia al fuego con el aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añade primero la cebolla y el puerro con una pizca de sal. Cocínalos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que se vuelvan transparentes y empiecen a dorarse ligeramente. Este paso es importante porque aquí se construye gran parte del sabor del plato; no tengas prisa, deja que se hagan con calma unos 6–8 minutos.
-
Cuando la cebolla y el puerro estén en su punto, añade el pimiento rojo, el pimiento verde y la zanahoria. Mezcla bien y cocina unos minutos más, hasta que empiecen a ablandarse. Después, incorpora el calabacín y el ajo picado. Remueve de nuevo y deja que todo se sofría junto otros 5–7 minutos. Verás cómo la cocina empieza a oler a verduras salteadas y el conjunto va tomando color y textura.
-
Cuando las verduras estén tiernas pero no deshechas, añade el arroz directamente a la cazuela. Rehógalo un par de minutos, removiendo bien para que cada grano se impregne del aceite y del sabor de las verduras. Esto se llama “nacarar” el arroz, y ayuda a que quede más suelto después de la cocción. No hace falta que se tueste, solo que se mezcle bien con el sofrito.
-
Calienta el caldo de verduras y viértalo sobre el arroz. Como norma general, usa aproximadamente el doble y un poquito más de caldo que de arroz, aunque puede variar según el tipo de arroz. Añade sal al gusto y mezcla suavemente para repartir las verduras y el líquido.
-
Lleva el arroz a ebullición a fuego medio-alto. Cuando rompa a hervir, baja el fuego a medio y deja que se cocine unos 15–18 minutos, según el punto que te guste y el tipo de arroz que uses. Verás cómo el caldo va reduciendo y el arroz absorbe todo el sabor de las verduras. Si ves que se queda demasiado seco y el arroz sigue duro, puedes añadir un poco más de caldo caliente o agua, siempre poco a poco.
-
Cuando el arroz esté en su punto (tierno pero con el grano entero), apaga el fuego. Tapa la cazuela con un paño limpio o una tapa y deja reposar unos 5 minutos. Este reposo ayuda a que el arroz termine de asentarse y quede más jugoso. Aprovecha para picar el cebollino fresco.
-
Destapa la cazuela, espolvorea el cebollino por encima y, si quieres, añade un hilo muy fino de aceite de oliva virgen extra justo antes de llevar a la mesa. Sirve el arroz con verduras enseguida, bien caliente. Verás un plato lleno de color, con las verduras visibles y el arroz jugoso, perfecto para compartir en familia o con amigos. Y si sobra, al día siguiente sigue estando buenísimo.