Hay elaboraciones que son cotidianas pero no necesitan presentación, ya que forman parte de nuestro día a día. Entre ellos, los gambones a la plancha ocupan un lugar privilegiado. Son sencillos, rápidos y muy sabrosos, capaces de convertir una comida improvisada en algo especial. No importa la estación del año ni la ocasión: funcionan igual de bien en una comida familiar, en una cena informal con amigos o como mejor opción cuando llegan invitados por sorpresa.

¿Dónde se crían realmente los gambones?
El gambón que consumimos habitualmente en España no es un marisco local, sino un crustáceo que procede casi siempre de acuicultura o pesca en aguas profundas fuera de Europa. Aunque se parezca al langostino, pertenece a especies distintas y suele tener un sabor más intenso y una carne más firme.
El gambón austral, procedente de Argentina y Chile, es especialmente apreciado. Se captura en aguas profundas y frías, condiciones que favorecen su calidad y le otorgan ese característico color y frescura que lo distinguen en el mercado internacional.

¿Por que siempre los compramos congelados?
Solemos encontrar los gambones en formato congelado porque, en la mayoría de los casos, se capturan a gran distancia de España y necesitan conservarse en perfectas condiciones durante el transporte. Por eso se congelan directamente en origen, mediante procesos de ultracongelación que mantienen intactas su textura y su sabor. Gracias a esta técnica, cuando se descongelan correctamente, la calidad del producto es realmente excelente.
Otras recetas con Gambones
- Fideos soba con gambones, un sabor incomparable y alucinante
- Fideuá con almejas y gambones o como no complicarte la vida
- Arroz caldoso con gambones
- Tallarines de calabacín con gambones
- Como hacer un curry rojo con marisco, de 10
Gambones a la plancha
Os explico cómo hacer gambones a la plancha y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.

Los mejores gambones a la plancha que estabas buscando
Ingredientes para hacer gambones a la plancha
Cómo hacer gambones a la plancha
-
Descongelar bien los gambones
o primero, y muy importante, es descongelar los gambones correctamente. Si puedes planificarte un poco, ponlos en un plato o bandeja, bien extendidos, y déjalos en la nevera unas horas o de un día para otro. Así se descongelan despacio y su textura queda mucho mejor.
Si vas con prisas, puedes ponerlos en un colador bajo el grifo con agua fría unos minutos, pero intenta no usar agua caliente ni microondas, porque se empiezan a cocinar
-
Secarlos bien antes de cocinarlos
Una vez descongelados, colócalos sobre papel de cocina y sécalos con suavidad. Este paso parece poca cosa, pero marca la diferencia: si los gambones llegan húmedos a la plancha, se cuecen en vez de dorarse. Y aquí queremos ese toque marcado, casi crujiente por fuera, que hace que cada bocado sea un gustazo.
-
Cocinar los gambones
Pon una plancha o sartén grande al fuego, a potencia alta. Déjala calentar un par de minutos sin prisa. Cuando esté bien caliente, añade un chorrito pequeño de aceite de oliva virgen extra y repártelo con una brocha o inclinando la sartén. No hace falta mucho, solo lo justo para que no se peguen.
Coloca los gambones sobre la plancha sin amontonarlos. Si no caben todos, hazlos en dos tandas. Déjalos quietos, sin moverlos, durante unos 2–3 minutos. Verás cómo empiezan a cambiar de color y a coger ese tono rojizo tan bonito.
Dales la vuelta con unas pinzas y cocina el otro lado otros 2–3 minutos. No los dejes más tiempo, porque se secan enseguida. El objetivo es que queden jugosos por dentro y marcados por fuera.
-
Añadir la sal en el momento justo
Cuando ya estén listos, retíralos del fuego y ahora sí, añade la sal. Si la pones antes, sueltan agua y pierden jugosidad. La sal gorda o en escamas les da un toque espectacular, pero usa la que tengas.
Sírvelos inmediatamente, recién hechos. Los gambones a la plancha no esperan, y cuanto más calientes estén, más sabrosos resultan. Puedes acompañarlos con una ensalada fresca, un poco de pan para mojar en los jugos o simplemente disfrutarlos tal cual.