El solomillo de cerdo al whisky —güisqui, según la RAE— es uno de esos platos que triunfan en la barras de los bares de tapas. Especialmente en Andalucía, donde se ha convertido en un clásico que acompaña a cualquier reunión entre amigos.

No es un plato sofisticado ni pretende serlo, pero precisamente ahí está el secreto: sencillo, sabroso y con ese toque de whisky que lo hace diferente.
La jugosidad del solomillo de cerdo y la intensidad de una salsa que, aunque lleva whisky, no resulta fuerte ni invasiva. Al contrario, el alcohol se evapora y deja un sabor redondo, con notas dulces y un punto ahumado que engancha. Es de esas recetas que, cuando la pruebas, te preguntas por qué no la haces más a menudo.

Además, es una receta rápida de preparar y no necesita ingredientes sofisticados. Es perfecta para sorprender en una comida familiar, para un tapeo improvisado o incluso para una cena especial sin complicaciones. El solomillo al whisky es tradición, pero también una absoluta comodidad.
Os explico cómo hacer solomillo al whisky y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Solomillo al whisky
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Hay muchas otras recetas de carne que son imprescindibles para cualquier amante de la buena cocina. Aquí os dejo algunas que definitivamente deberíais probar:
- Sopa de ternera con piñones
- Turnedó ibérico con castañas y su ingrediente secreto
- Alitas de pollo barbacoa
- Lomo de cerdo a la sal
- Chuletero de cordero, tradición en la mesa
- Cabrito al horno con patatas, para impactar en tus celebraciones
- Rollo de ternera relleno. Ideas para cocinar como un experto
- Pato en salsa de ajo y tomillo
El solomillo de cerdo al whisky que todos quieren probar
Ingredientes para hacer solomillo al whisky
Cómo hacer solomillo al whisky
-
Corta el solomillo en medallones gruesos. Calienta una sartén amplia con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, coloca los medallones y dóralos por ambos lados. No los cocines demasiado, solo lo justo para que queden sellados y mantengan la jugosidad. Retíralos y resérvalos.
-
En la misma sartén, añade los dientes de ajo enteros. Cocínalos a fuego medio hasta que estén dorados por fuera y empiecen a soltar su aroma. Este paso es clave: los ajos enteros aportan un sabor intenso pero más suave que el ajo picado.
-
Sube el fuego y vierte el vaso de whisky sobre los ajos dorados. Deja que hierva unos minutos para que el alcohol se evapore y solo quede el sabor característico
-
Agrega un vaso de agua y vuelve a poner los medallones de solomillo en la sartén. Cocina todo junto a fuego medio durante unos 10-12 minutos, hasta que la salsa reduzca y espese ligeramente. Los ajos quedarán tiernos y se podrán comer enteros, como pequeños bocados llenos de sabor.
-
Prueba la salsa y ajusta de sal y pimienta. Deja reposar unos minutos antes de servir. Coloca los medallones en el plato, acompáñalos con los ajos enteros y baña con la salsa. Ideal con patatas fritas o pan para mojar.