Ensalada de pasta integral, para que no te falte salud

Porciones: 4 Tiempo total: 1 h
Ensalada de pasta integral, la receta que estabas buscando (3 minutos de lectura)

La alimentación saludable no tiene por qué ser aburrida ni monótona. Existen platos llenos de sabor, color y nutrientes que nos ayudan a cuidar nuestro cuerpo sin renunciar al placer de comer bien. La ensalada de pasta integral es un ejemplo perfecto: una opción versátil y equilibrada que combina ingredientes frescos y naturales para aportar energía y bienestar.

Otras ensaladas que te van a encantar

Ya sea como plato principal o como acompañamiento, frías o templadas, con vegetales, legumbres, cereales o proteínas, las ensaladas tienen el poder de adaptarse a cada estación, cada antojo y cada estilo de vida. Porque cuando están bien hechas, no son solo un plato: son una forma de cuidarse sin renunciar al placer. Algunas ensaladas deliciosas:

Ensalada de pasta integral

En esta receta, la pasta integral se une a unas verduras crujientes, un aliño especial para crear un plato que no solo es delicioso, sino también beneficioso para nuestra salud. Rica en fibra, vitaminas y grasas saludables, esta ensalada es ideal para cualquier ocasión, ya sea como plato único o como acompañamiento. Además, es fácil de preparar y se adapta a diferentes gustos y preferencias.

Ensalada de pasta integral como signo de salud

La pasta integral ha ganado popularidad en los últimos años como una alternativa más saludable a la pasta tradicional hecha con harina refinada. Elaborada a partir de granos enteros, la pasta integral conserva todas las partes del grano: el salvado y el germen, lo que le confiere un perfil nutricional más completo. Este tipo de pasta es una excelente fuente de fibra, vitaminas y minerales, y ofrece numerosos beneficios para la salud.

ensalada de pasta integral

Os explico como hacer ensalada de pasta integral y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.

Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.

Si has llegado hasta aquí es que estás buscando recetas con verduras que te hagan salir de la rutina. Por este motivo te dejo otras recetas con verduras que te van a hacer conectar con lo esencial.

Tiempo de preparación 15 mins Tiempo de cocción 15 mins Tiempo de descanso 30 mins Tiempo total 1 h
Porciones: 4
Mejor temporada: Adecuado durante todo el año

Ingredientes para hacer ensalada integral de pasta

Cómo hacer ensalada integral de pasta

  1. Lo primero que vamos a hacer es cocer la pasta. Elige una pasta corta: espirales, lacitos, macarrones o conchas funcionan muy bien porque atrapan mejor el aliño. Pon una olla grande al fuego y llénala de agua, dejando espacio para que al hervir no se desborde. Añade una buena pizca de sal al agua—esto es importante, porque la pasta se sazona desde dentro mientras se cuece.

    Cuando el agua rompa a hervir con burbujas grandes y constantes, añade la pasta. Remueve con una cuchara de madera o una espátula para que no se pegue al fondo. Cocina el tiempo que indique el paquete, pero te recomiendo probar un trocito uno o dos minutos antes de que termine el tiempo: la pasta debe quedar al dente, es decir, cocida pero con un ligero punto firme en el centro, no blanda. Cuando esté en su punto, apaga el fuego.

    A continuación, cuela la pasta usando un colador grande. Pásala rápidamente bajo un chorro de agua fría para cortar la cocción y evitar que se siga ablandando. Además, esto ayuda a que se temple antes y no estropee las hojas de rúcula cuando las mezclemos. Deja la pasta escurrir bien unos minutos para que no quede agua acumulada.

  1. Mientras la pasta se cuece o se enfría, vamos a preparar las verduras. Empezamos por la rúcula: si viene en bolsa ya lavada, basta con escurrirla bien; si no, lávala bajo el grifo con agua fría y sécala con cuidado, preferiblemente con una centrifugadora de ensaladas o con papel de cocina, dando toques suaves para no romper las hojas. La rúcula aporta un toque ligeramente amargo y muy fresco que equilibra el conjunto.

    Seguimos con los tomates sherrys. Lávalos bien bajo el grifo y sécalos. Córtalos por la mitad, o en cuartos si son muy grandes. Al cortarlos, verás que sueltan algo de jugo; ese jugo también dará sabor a la ensalada, así que puedes añadirlo al bol sin problema.

    Ahora vamos con el pepino. Lávalo y decide si quieres pelarlo por completo o dejar parte de la piel. La piel aporta textura y color, pero si es muy gruesa o no te gusta, puedes retirarla. Corta el pepino en rodajas finas o en medias lunas, según prefieras. Si quieres que quede más delicado, puedes partir las rodajas por la mitad para que no sean tan grandes al morder.

    Por último, la cebolla. Puedes usar cebolla morada para un toque de color y un sabor algo más suave, o cebolla blanca si prefieres un sabor más clásico. Pela la cebolla, corta la base y la parte superior, y luego pártela por la mitad. Coloca la parte plana sobre la tabla y corta en tiras finas (juliana). Si te preocupa que la cebolla quede muy fuerte, puedes poner las tiras en un bol con agua fría unos 10 minutos y luego escurrirlas; esto suaviza su sabor.

  1. Cuando la pasta esté bien escurrida y ya no queme, pásala a un bol grande, donde puedas mezclar con comodidad. Añade la rúcula por encima, repartiendo las hojas para que no queden apelmazadas. Incorpora los tomates sherrys cortados, el queso fresco en trozos pequeños, el pepino y la cebolla. Verás que el bol empieza a llenarse de colores: el verde de la rúcula y el pepino, el rojo de los tomates, el toque de la cebolla… eso ya es buena señal.

    Antes de aliñar, mezcla suavemente con dos cucharas grandes o con unas pinzas, levantando los ingredientes desde el fondo hacia arriba, sin aplastarlos. La idea es que la pasta y las verduras queden bien repartidas, para que cada bocado tenga un poco de todo.

  1. A la hora de servir, puedes colocar la ensalada en una fuente bonita o servirla en platos individuales. Si quieres darle un toque final, añade unas hojas extra de rúcula por encima justo antes de llevarla a la mesa, para que se vean frescas y crujientes. También puedes terminar con un hilo muy fino de aceite de oliva virgen extra a modo de brillo final.

Palabras claves: pasta, verduras, ensaladas

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