Lo bueno de estos calabacines rellenos de pollo es que pone todo en un mismo plato: verdura, carne y un poco de queso para terminarlo en el horno. Las verduras rellenas son un plato de siempre que no debemos pasar por alto, porque, aunque pueda parecer vintage, es una de las mejores formas de cocinar platos equilibrados.
El calabacín hace de recipiente y también forma parte del relleno

Este no es el primer calabacín que rellenamos, en el blog tenéis esta otra receta de calabacín relleno de carne. En esta ocasión hemos optado por usar pollo, pero seguimos usando los calabacines redondos. Es una variedad muy cómoda para rellenar, porque se puede vaciar para rellenar y después llevar directamente al horno.
El gratinado es el último paso: el interior ya debe estar prácticamente cocinado antes de añadir el queso
Os explico cómo hacer calabacines rellenos de pollo y su receta paso a paso para que no tengáis problemas en la elaboración.
Guarda esta receta en la pantalla de inicio de tu móvil para un acceso rápido. En la sección de ingredientes, selecciona los que necesitas para simplificar la compra. Además, ajusta el número de porciones deseadas y las cantidades de los ingredientes se calcularán automáticamente.
Calabacines rellenos de pollo al horno
Ingredientes
Para acompañar
Instrucciones
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Lava bien los calabacines y sécalos. Corta la parte superior para abrirlos. Con una cucharilla, retira la pulpa del interior. Reserva toda la pulpa que has retirado.
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Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Pon los calabacines vacíos sobre una fuente apta para horno. Añade una pizca de sal y unas gotas de aceite de oliva en el interior. Hornea durante unos 15 minutos.
Esta primera cocción es importante. Si ponemos directamente el relleno dentro de un calabacín completamente crudo, podemos encontrarnos con el pollo hecho y las paredes del calabacín todavía demasiado crudas.
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Mientras los calabacines están en el horno, corta la pechuga de pollo en dados pequeños. Pica también la cebolla, el ajo y la pulpa de calabacín que habíamos reservado.
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Pon una sartén al fuego con un poco de aceite de oliva. Añade la cebolla, el ajo y remueve para evitar que se queme. Agrega después la pulpa del calabacín y cocina hasta que todo el agua se evapore.
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Añade los dados de pollo a la sartén. Pon sal y pimienta al gusto y cocina mientras vas removiendo hasta que el pollo se cocine.
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Saca los calabacines del horno y rellénalos con la mezcla de pollo y verduras. Reparte el queso rallado por encima.
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Introduce de nuevo los calabacines en el horno y continúa la cocción aproximadamente 15-20 minutos.
Al final puedes utilizar unos minutos de gratinador para dorar ligeramente el queso, vigilándolo porque puede pasar de dorado a quemado bastante rápido.
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Saca la fuente del horno y deja los calabacines reposar unos 5 minutos. Añade perejil fresco picado por encima justo antes de servir.
Si quieres acercarte a mi presentación, acompáñalos con tomates cherry cortados, cebolla morada picada, perejil, aceite de oliva y una pizca de sal.